El síndrome de apnea del sueño es un problema de salud pública comparable al tabaquismo. "Es un trastorno respiratorio del sueño: las personas roncan y dejan de respirar mientras duermen", explicó el doctor Jorge Ávila, especialista en el tema.

El 25% de los hombres, el 10% de las mujeres y un 3% de los niños roncan. El dato es relevante por la correlación que existe entre el ronquido y la somnolencia diurna, resultado de las interrupciones del sueño nocturno. "Solo se diagnostica el 10% de las personas con apnea obstructiva, la causa más común de los trastornos respiratorios durante el sueño", comentó el médico.

- ¿Cuáles son las causas?

- Al dormir se relajan los músculos de la vía aérea superior y se produce el ronquido. A veces la garganta se cierra durante el sueño y causa la apnea (la persona no respira y se despierta con pánico por la falta de oxígeno). Cada pausa respiratoria puede durar desde segundos hasta dos minutos. Por eso hay que tratarla.

- ¿Quiénes corren más riesgo?

- Las personas con cuello grueso, que sufren obesidad, que tienen el mentón pequeño, que padecen obstrucción nasal y las que tienen lengua muy grande. Tomar sedantes y beber alcohol potencia el riesgo. El diagnóstico se confirma con una poligrafía cardiorrespiratoria, que registra la fragmentación del sueño por los microdespertares (400 a 500 veces por noche). Los microdespertares causan el esfuerzo respiratorio que da lugar al ronquido: se obstruye la vía aérea y cae el oxígeno en sangre. La respiración se restituye con un sonido parecido al de una persona que se atraganta. El paciente no tratado aumenta la probabilidad de sufrir eventos cardiovasculares, algunos fatales: hipertensión arterial, accidente cerebrovascular, arritmias, infartos, falla cardíaca, aneurismas y muerte súbita.

- ¿Cómo se trata?

- El tratamiento es a medida de cada paciente. Empezamos por la hipersomnolencia y otros síntomas que presente. Los casos severos se solucionan con el uso nocturno permanente de una máscara con oxígeno conocida como CPAP (sigla en inglés). La presión permanente desobstruye la vía aérea y desaparecen el ronquido, la apnea y caída del oxígeno en sangre. El paciente recupera calidad de vida y evita riesgos cardiovasculares.

Otras opiniones
"El sueño es una necesidad básica del organismo. Cuando el descanso no es reparador aparecen los síntomas diurnos, baja el rendimiento intelectual y se alteran los reflejos. Esto se asocia al incremento de accidentes de tránsito, domésticos y laborales", señala la doctora Ada Toledo, de la sección Sueño de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria.

"La disminución de las horas de descanso es un hecho verificable en la sociedad actual. Hoy dormimos unas dos horas menos que hace 40 años", destacó, por su parte, el doctor Daniel Cardinali, investigador superior del Conicet

Causa de accidentes
El principal problema es que el insomnio crónico genera pérdida de productividad, quintuplica el riesgo de accidentes y cuadruplica el riesgo de depresión. También influye en diversas enfermedades.

El ronquido es -en muchos casos- la señal de alerta de la apnea obstructiva del sueño que afecta al 4% de la población.

Más allá de los ronquidos y las pausas, los médicos destacan que los síntomas de que "algo puede estar pasando" son el extremos cansancio y sueño durante el día, quedarse dormido mirando televisión, leyendo o conversando, padecer sequedad bucal matinal y sufrir cambios en la memoria y en la capacidad para concentrarse.